El itinerario parte de Erratzu, atraviesa el núcleo de Arizkun y continúa hasta Bozate, uno de los lugares con mayor carga histórica y simbólica del valle.
El camino discurre entre prados verdes, caseríos tradicionales, muros de piedra y regatas, mostrando un paisaje rural profundamente ligado a la vida cotidiana baztanesa. A lo largo del recorrido se percibe la transición entre pueblos y barrios, así como la importancia de estos caminos como vías de relación y comunicación.
Bozate, conocido históricamente como barrio agote, invita a la reflexión sobre el pasado social del valle y aporta a la ruta un importante valor cultural y etnográfico. La llegada a este enclave convierte el paseo en una experiencia que va más allá del paisaje, conectando al caminante con la historia y la identidad del Baztán.
Gracias a su trazado cómodo y su escaso desnivel, esta ruta es ideal para senderistas de todos los niveles, personas interesadas en la historia local y familias con niños habituados a caminar.