El recorrido transcurre entre robles, hayas y castaños, en un bosque húmedo donde el musgo, los helechos y el sonido del agua crean una atmósfera serena y envolvente.
Es una ruta ideal para caminar sin prisas, disfrutar del paisaje y conectar con la naturaleza. Su escaso desnivel y su corta distancia la convierten en una opción perfecta para familias, personas mayores o paseos con niños, así como para quienes buscan una experiencia sencilla y auténtica del Baztán.
Durante todo el año, Iturburua ofrece una imagen cambiante: verde intenso en primavera, frescura en verano y colores espectaculares en otoño.