El itinerario conecta las localidades de Erratzu y Arizkun, atravesando un paisaje rural de gran belleza, donde prados verdes, caseríos dispersos, regatas y bosques atlánticos acompañan al caminante en todo momento.
A lo largo del recorrido se respira la identidad baztanesa, con vistas abiertas al valle, muros de piedra, antiguos pasos ganaderos y caminos bien integrados en el entorno. Es una ruta que invita a caminar con calma, observando el paisaje y comprendiendo la estrecha relación entre las personas y la naturaleza en esta tierra.
Gracias a su trazado cómodo y su escaso desnivel, es una opción ideal para senderistas de todos los niveles, familias con niños acostumbrados a caminar y personas que desean conocer el Baztán a través de sus recorridos históricos, lejos de las rutas más concurridas.